[teatro]
dirección Eduardo Recabarren
versión Fernando Masllorens y Federico Gónzalez del Pino
Es una obra admirablemente construida, con personajes que se revelan poco a poco hasta adquirir una complejidad insospechada y que entre risas, muchas risas, sabe decirnos unas cuantas cosas nada banales sobre nosotros mismo: es, sin duda, la mejor definición de lo que ha de ser una comedia.